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El Estadio Santiago Bernabéu vivió un ambiente festivo antes del inicio del encuentro. La afición aprovechó la ocasión para ovacionar a los jóvenes campeones del Real Madrid U19, quienes saltaron al césped para ofrecer a la grada el trofeo de la UEFA Youth League conquistado apenas veinticuatro horas antes. Con esta inyección de moral, los hombres de Carlo Ancelotti afrontaban la trigésima tercera jornada de LaLiga ante el Deportivo Alavés.
Desde el pitido inicial, el conjunto local buscó marcar territorio. Jude Bellingham fue el primero en probar la firmeza de la zaga visitante, forzando un saque de esquina tras un disparo que fue repelido por la defensa. Poco después, el equipo aprovechó la inercia para lanzar un córner rápido que Federico Valverde culminó con un remate alto desde una posición muy escorada. La insistencia madridista tuvo su recompensa en el minuto treinta y uno. Tras una acción de ataque continuada, Kylian Mbappé armó la pierna desde la frontal y, gracias a una afortunada trayectoria que desvió el esférico tras tocar en un defensor, el balón terminó en el fondo de las mallas, inaugurando el marcador.
El tramo final del primer acto dejó momentos de gran brillantez y una nota de preocupación. Trent Alexander-Arnold volvió a inquietar con un misil que acarició el larguero, y posteriormente, una conexión entre Vinícius Júnior y Mbappé volvió a rozar el gol. Sin embargo, la acción más destacada llegó en el minuto cuarenta y cuatro: Éder Militão se sumó al ataque con decisión y lanzó un cañonazo que se estrelló violentamente contra el travesaño. La mala noticia fue que, durante el golpeo, el central brasileño sintió un pinchazo que le obligó a retirarse del terreno de juego visiblemente afectado, dejando a la afición pendiente de su evolución.
Tras la reanudación, el equipo blanco salió decidido a sentenciar. En el minuto cincuenta, Vinícius Júnior se encargó de hacer justicia al dominio local con una obra de arte: un disparo seco y ajustado a la escuadra que se convirtió en un auténtico golazo, poniendo el dos a cero. Superada la hora de juego, el técnico movió el banquillo dando entrada a Franco Mastantuono y Brahim Díaz, quienes buscaron ampliar la ventaja. El propio Brahim estuvo a punto de lograrlo con una rosca preciosa que un defensor visitante despejó milagrosamente sobre la línea de gol.
El ritmo del encuentro decayó ligeramente hacia el final, aunque con un Eduardo Camavinga algo impreciso en la salida de balón, posiblemente aún afectado por la carga anímica de su expulsión en la Champions League. El Alavés, lejos de bajar los brazos, buscó con ahínco el tanto del honor. En el minuto ochenta y tres, una gran ocasión de Parada se estrelló contra el poste, sembrando el nerviosismo momentáneo. Finalmente, en el tiempo de descuento, Toni Martínez logró recortar distancias para el conjunto visitante, cerrando el marcador con un definitivo dos a uno. Pese al tanto final del Alavés, el Real Madrid logra tres puntos sólidos que consolidan su dinámica en el campeonato doméstico.