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El Estadio Santiago Bernabéu se engalanó para una cita marcada en rojo en el calendario: el derbi madrileño. Con José Munuera al mando de la contienda, el ambiente en las gradas era eléctrico, anticipando un choque de máxima rivalidad y pasión futbolística.
El partido comenzó con una intensidad asfixiante. Apenas transcurridos dos minutos, Dani Carvajal probó los reflejos de Juan Musso con una internada peligrosa. El Atlético de Madrid respondió con firmeza, reclamando un posible penalti sobre Giuliano Simeone que el colegiado desestimó. La respuesta blanca fue un contragolpe vertiginoso en el minuto nueve: Federico Valverde superó a su par con una conducción magistral, pero su disparo final se estrelló caprichosamente contra la madera. En la misma acción, Marcos Llorente obligó a Andriy Lunin a intervenir para mantener la portería a cero.
El juego era un intercambio de golpes constante. Vinícius Júnior rozó el gol en el minuto veintiuno tras un remate a quemarropa que Giuliano Simeone bloqueó providencialmente. Fue precisamente el hijo del técnico colchonero quien, en una acción de genialidad técnica en el minuto cuarenta y cinco, asistió de tacón a Ademola Lookman para que este perforara la red y estableciera el cero a uno con el que se llegó al descanso.
Tras la reanudación, el técnico local buscó soluciones tácticas dando entrada a Kylian Mbappé y Trent Alexander-Arnold en el sesenta y cuatro. El Real Madrid volcó el campo sobre la portería visitante. Tras un intenso asedio, Vinícius Júnior igualó el encuentro al transformar una pena máxima, y apenas unos minutos después, Federico Valverde firmó la remontada con un sublime disparo con el exterior que hizo imposible la estirada de Musso.
El tramo final fue un ejercicio de resiliencia absoluta. Nahuel Molina sorprendió a propios y extraños con un disparo imparable desde media distancia que devolvió las tablas al marcador. La respuesta blanca fue inmediata: Vinícius Júnior volvió a aparecer en el área rival, recortó hacia dentro y ejecutó un roscado disparo al palo largo que supuso el tres a dos definitivo.
La nota negativa llegó en los instantes finales, cuando Valverde fue expulsado tras una dura entrada sobre Álex Baena. Julián Álvarez estuvo a punto de silenciar el Bernabéu con un disparo que golpeó el poste, y Alexander-Arnold obligó a Musso a realizar una estirada soberbia en un lanzamiento de falta directo. Finalmente, el Real Madrid certificó una victoria agónica y de mucho orgullo en un derbi que quedará marcado por la alternancia en el marcador y la garra de ambos conjuntos.