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En el marco de la duodécima jornada de LaLiga disputada el 9 de noviembre, el Rayo Vallecano recibió al poderoso Real Madrid en su feudo. Aunque en términos generales el encuentro ofreció un trámite denso y el marcador no se movió del 0-0 inicial, la intensidad y los detalles dejaron a los espectadores al borde del asiento. La gran nota negativa de la noche fue la desafortunada lesión de Federico Valverde en la segunda mitad.
El pitido inicial desató rápidamente las hostilidades. Apenas en el minuto 2, Arda Güler sacó un latigazo desde fuera del área que buscaba las redes, pero Augusto Batalla reaccionó con una estirada felina para despejar el peligro. El Rayo, lejos de amilanarse, impuso su rigor defensivo. En el minuto 14, Andrei Rațiu frenó en seco una internada de Vinícius Júnior con una dura entrada a ras de césped, lo que le costó la primera tarjeta amarilla del encuentro. Tres minutos después, Güler caía derribado dentro del área local desatando los reclamos madridistas, pero el colegiado rápidamente señaló que la jugada había sido invalidada por un fuera de juego previo.
Los de Vallecas comenzaron a asomarse con mucho veneno. En el minuto 20, Rațiu se incorporó al ataque, pisó el área blanca y soltó un potente disparo casi sin ángulo, exigiendo a Thibaut Courtois, quien se lució con una parada providencial para mantener su portería a cero. El Real Madrid respondió de inmediato: en el minuto 22, Vinícius encontró espacio en el corazón del área, pero su remate a quemarropa fue desbaratado por otra intervención milagrosa de Batalla. La presión visitante no cesaba, y en el minuto 23, Raúl Asencio, completamente libre de marca, conectó un cabezazo que rozó el poste y se perdió por línea de fondo.
El primer contratiempo para el cuadro local llegó en el minuto 27, cuando Pedro Díaz tuvo que abandonar el terreno de juego lesionado, dejando su lugar a Alfonso Espino. La fricción se mantenía en cada palmo del campo, y en el minuto 34, Álvaro García vio la cartulina amarilla por entorpecer de forma deliberada el saque de banda que intentaba ejecutar Güler.
Al regreso de los vestuarios, el cuerpo técnico del Real Madrid movió sus piezas: Éder Militão saltó al verde en el minuto 46 en sustitución de Dean Huijsen para reorganizar la zaga. Nada más reanudarse el juego, en el minuto 47, Güler volvió a reclamar una caída dentro del área, pero el árbitro dejó seguir las acciones sin contemplaciones. El Rayo Vallecano dio un susto mayúsculo a la parroquia blanca en el minuto 51, cuando Jorge de Frutos llegó puntual a un centro al área y conectó un remate que se estrelló violentamente contra la red lateral de la portería madridista.
Buscando desesperadamente el gol, Kylian Mbappé intentó hacer magia en el área en el minuto 60, pero su disparo se marchó desviado por un costado. La frustración del astro francés se evidenció en el minuto 64, cuando, tras resbalar y caer en el área, terminó golpeando con los tacos la pantorrilla del defensor Nobel Mendy, acción que el árbitro castigó señalando falta en ataque. En un nuevo intento por desnivelar la balanza, Valverde soltó un misil desde la larga distancia en el minuto 69, topándose una vez más con un imbatible Batalla bajo los tres palos.
Con el reloj en contra, el banquillo madridista quemó sus naves. En el minuto 71, Dani Ceballos ingresó por Brahim Díaz, y en el 79, Rodrygo tomó el lugar de Eduardo Camavinga. Sin embargo, el drama llegaría en el minuto 82: Fede Valverde cayó tras una pugna, llevándose las manos a la pierna con evidentes gestos de dolor, lo que le obligó a retirarse del campo cojeando para ceder su sitio a Trent Alexander-Arnold.
El tiempo añadido fue un auténtico polvorín. En el minuto 90+4, los roces, empujones y cruces de palabras se apoderaron del campo entre ambos equipos. En medio de ese caos, Mbappé volvió a caer en el área rayista reclamando la pena máxima, pero el árbitro sentenció la jugada indicando saque de puerta. Con este último aliento se consumió el partido, certificando un empate sin goles que premia la resistencia de los locales y deja al Madrid con un sabor amargo.